domingo, 28 de agosto de 2005

La maldición más perversa

Uf! el aterrizaje en la realidad ha sido bien forzoso, los acontecimientos se han encargado de recordarme rápidamente cómo es el suelo que piso a cada momento. El viernes, intentando reinsertarme en la normalidad de una manera entretenida, salí a bailar con un grupo de amigos.
Primer tropiezo: me encuentro cara a cara con mi ex. No tengo drama con eso, pero como a él nuestro asunto todavía le pena, cada vez que nos vemos el aire se puede cortar con cuchillo. Me hace sentir observada, vigilada, poco libre. Sus ojos de cordero degollado lo dicen todo.
Sigo caminando por la disco, buscando mejores perspectivas, cuando de sopetón aparece el segundo tropiezo: un hombre con el cual estuve saliendo parte del verano y todo marzo. Las cosas marchaban demasiado bien para ser verdad. Había onda, y mucha, lo pasabamos bien, buenos augurios por todos lados. Hasta que un día y desde la nada, este hombre me dijo, con una sinceridad golpeadora, que mejor me alejara de él porque en realidad estaba muy enamorado de su ex polola, y cero por ciento listo para embarcarse en algo nuevo. Perdón... yo no recuerdo haber mencionado nada de compromisos, apuros o necesidades de enseriar lo bueno que teníamos. En fin... digna hasta no poder más, recogí mis cosas y me largué por donde había venido. De esto hacía seis meses. Y como no soy del tipo de mina que le gusta hacer de la vida una teleserie, al encontrármelo lo saludé con toda dignidad y hasta alegría. Noté la nota de sorpresa en sus ojos. (¿Qué esperaba? ¿¿Una escena de celos, de despecho, que me tirara a sus pies rogándole que volviera a pescarme??) Me empezó a conversar, me contó que estaba pololeando (no con su ex) y me sacó a bailar. Mientras danzábamos, comenzó a aproximarse, a decirme que estaba muy buenamoza, que me había hecho bien el tiempo que no nos habíamos visto, que cuándo iba a darme una vuelta por su casa, etc... Después de un rato le dije: "Voy al baño y vuelvo." Y seguí dando vueltas por la disco. Ni ahí con los malditos. No sé si recuerdan de uno de mis posts anteriores lo que pasó con Shy y su ex-polola. Estoy chata de los y las ex. Son una plaga, una maldición, aparecen por todas partes, echándolo todo a perder. Mejor me voy a buscar un ex-cura, o alguien que nunca haya pololeado. O que su polola se haya casado, muerto o ido a vivir al Congo. No comparto el interés de mis hombres con nadie. Quiero hacer borrón y cuenta nueva en la vida de alguien, que su tiempo se pueda medir en antes y después de mi. No de la otra. ¿Será mucho pedir? Total, yo ya lo hice con el mío, y eso que no tengo superpoderes...

Pd: Me siento maldita... en todo caso, paso el dato. si alguien quiere obtener la atención de su ex polola, que me llame; antes de la cuarta salida le garantizo que la muy bastarda aparece, aunque esté muerta y enterrada en el cementerio...

miércoles, 24 de agosto de 2005

Desorientada

Nada como llegar de Europa después de una larga ausencia para darse cuenta de que Chile tiene algo que me hace amarlo y odiarlo a la vez: nada cambia. La familia sigue igual, el país sigue igual, la teleserie sigue igual, la pega, tal y como la dejamos. El mundo no ha dejado de girar, pero curiosamente, nada pareciera afectar a este recóndito rincón del planeta.
Mis días afuera pasaron volando, pero fueron de tal intensidad en lo laboral, en lo emocional, en lo vivencial, que siento como si despertara de un largo sueño. No hubo mucho tiempo para pensar en lo dejado atrás, lo que en cierta forma es un alivio, tampoco hubo mucho tiempo para desarrollar nuevos caminos puramente personales en el extranjero. Trabajo, trabajo y más trabajo. Pero como mi trabajo me gusta, me llena, me completa, siento que crecí y que me desarrollé como persona en estos días. En resumen, toda una vida pasó desde que tomé mis pertenencias y partí. Y resulta que la yo que llega a este viejo mundo, más nueva y revitalizada, apenas logra encajar en las rutinas de siempre. Me siento rara y desorientada. No quepo en mi misma.
Mientras volaba sobre París, en plena noche, y observando desde el aire las luces de un mundo que me hubiese gustado conocer y aprovechar más, intentando no pensar en los lugares y caras familiares que me esperaban, se me vino un raro pensamiento a la cabeza. Bajo mis pies miles de personas en ese momento leían, estudiaban, celebraban, sufrían, hacían el amor, bailaban, dormían, trabajaban, soñaban, peleaban, avanzaban hacia algún lado con sus vidas. Mientras tanto yo, con la frente pegada al frío plástico de la ventana del avión, descubría que la mía, en más de un sentido, se encontraba suspendida en medio del aire. ¿Hacia dónde me llevarán mis pasos esta vez?

martes, 9 de agosto de 2005

Dejar todo y largarse

Sí, este es el último post que publico, antes de largarme a tierras lejanas por un buen rato. Me cuesta imaginarme qué va a pasar conmigo; siempre que me dispongo a partir, sentada frente a mi maleta, experimento una fuerte mezcla de sensaciones.
Por un lado, siempre está la maravilla de cambiar de aire, conocer nuevos lugares, mucha gente, aventurarse sin ningún tipo de ataduras. Pero también está el proceso de abrir un paréntesis, que tarde o temprano habrá de cerrarse, dejar personas y lugares que amamos, para llegar a conocer y amar otros lugares y personas que luego también abandonaremos. Viajar, moverse, va de la mano con despedirse, y siempre, desde muy chiquitita, me ha producido penas hondas y negras el despedirme de las cosas que me rodean, sean personas, cosas, situaciones o lugares. Todas las veces que me toca sufrir una de estas instancias, una parte de mí, microscópica, va muriendo con el momento. Así he visto pasar delante de mis ojos miles de veranos, amores, amigos, paseos, trabajos, casas, ciudades, playas... ¿Quién sabe si vamos a algo mejor que lo que dejamos? ¿Si volveremos al lugar que abandonamos? ¿Si la conexión, la intimidad, las vivencias con esa persona se repetirán? Lo único bueno es que ese espacio vacío que deja la muerte, se llena rápidamente con el nacimiento de nuevos lugares y experiencias. Mi pregunta entonces es: Si cada vez muero un poco, y algo nuevo nace dentro de mí... ¿Cuántos lugares, personas, momentos, sentimientos; en suma, cuántas despedidas necesito para ser una mujer totalmente nueva? Algo me dice que infinitas, puesto que dondequiera que vaya yo misma me acompañaré. Y eso es una carga y una garantía a la vez. No importa cuán lejos llegue, nunca estaré sola, no importa cuán lejos huya, no podré deshacerme de mí misma.
Por último, debo reconocer que algo de mí debe de amar también este sentimiento de ruptura y desazón, ya que siempre siento fuertes impulsos hacia viajar, recorrer, moverme, avanzar, quebrando la cómoda y segura rutina en la que suelo refugiarme más a menudo de lo que quisiera. Es la atracción por lo desconocido, es la necesidad de probarme a mí misma, de fortalecerme, de recargarme, de seguir escribiendo líneas en este cuaderno que aún tiene miles de páginas es blanco.
Por ahora, sólo les digo hasta pronto, créanme que los extrañaré sinceramente. Nos vemos en dos semanas más, cuando una nueva yo, que aún desconozco, vuelva para reportarse.
Mientras tanto, vuelvo a mirar de reojo mis maletas, y respirando bien profundo, me dispongo a dejar atrás todo lo que constituye mi mundo hasta el día de hoy.

lunes, 8 de agosto de 2005

Sunday, bloody Sunday

Nada como un Domingo para reflexionar acerca de la vida... claro que hay dos tipos de Domingo. Aquellos gloriosos, que coronan un fin de semana de aquellos. Y los otros. Los que preceden a la muerte que es el lunes, con sus largas y tediosas horas... aquí, una lista de por qué odiar/amar el día "del Señors":

10 razones para amar el Domingo:

1. Despierto cuando se me da la gana, no cuando suena el despertador.
2. Me puedo quedar en pijama todo el día y ni siquiera bañarme.
3. Duermo siesta y nadie me huevea porque todos estamos en las mismas.
4. Hago, tranquila y relajadamente, la retrospección del fin de semana (y me recupero del mismo)
5. Si salgo a la calle, casi no hay tránsito, y de tacos, ni hablar.
6. La tarde es ideal para salir a caminar, tomarse un helado, ver una buena película o tener sexo con la persona que quiera, sin apuros ni presiones.
7. De vez en cuando almuerzo con mi familia. Sinónimo de algo rico en la mesa y viejas anécdotas y tallas internas, alcoholización generalizada de por medio.
8. Puedo ver la repetición de los capítulos de la semana de mis series favoritas en el cable.
9. Existen alternativas culturales para alimentar el ocio.
10. Es el comienzo de una nueva semana, y con ella, de mil nuevas oportunidades.

10 razones para odiar el Fomingo

1. Despierto a la hora del ..... y con una caña de mierda.
2. Me quedo todo el día en pijama, ni siquiera me baño. Me siento inútil, y que la vida se me va de las manos.
3. Duermo siesta y despierto tarde, mal genio e incapaz de pensar cuerdamente.
4. Hago la retrospección del fin de semana. Me impresiona lo rápido que se pasó.
5. Si salgo a la calle todos manejan a 1 km/hr y los mall, restaurantes, lugares públicos en general están repletos de gente.
6. La tarde es ideal para realizar trabajos "cacho" que no he hecho en la semana: Lavar ropa, ordenar el clóset, hacer las compras.
7. Tengo que ver a mi familia, aunque muchas veces quisiera almorzar sola frente al computador o cualquier cosa que no se dedique a analizar mis logros y fracasos.
8. En general, la programación televisiva es asquerosa.
9. Muchos de los lugares a los que me gustaría ir están cerrados, o cierran más temprano.
10. La dieta empieza mañana, la pega regresa también. No podemos ir muy lejos, no podemos embalarnos hasta la hora que queramos.

¿Y tú? Amas u odias tus D/Fomingos?

sábado, 6 de agosto de 2005

Clueless

Hoy ha sido el día de las incertidumbres. Del no saber. Medio mareada por todas las cosas que me han pasado en el último tiempo, me doy cuenta de que debo reordenar mis prioridades. Pero no tengo idea ni siquiera de cuáles son mis prioridades. Qué triste. Ni siquiera sé cómo titular este post. Ni siquiera sé si prefiero tomar café o Coca Cola. Si voy a dormir o a navegar otro rato. Este tipo de momentos me descolocan más que las grandes crisis de la vida. Porque enfrentada a un verdadero problema, o a una genuina oportunidad, estoy segura de que alguna pista del camino a seguir tendría. Pero cuando hoy me levanté y tuve que comenzar a armar el pequeño puzzle de las rutinas cotidianas, me encontré llena de bruma mental.
El miércoles me llamó Forestín... estaba en otro lugar, así que sólo me quedó la llamada perdida. Llevo dos días pensando si llamarlo de vuelta o esperar a que vuelva a insistir. Si lo llamo, ¿será para hacerle una proposición indecente o sólo para charlar? Mis horas están contadas en este lugar, si quiero dejar algún cabo atado, tendré que hacerlo pronto. Pero, siendo sincera conmigo misma, lo que me asusta es la decepción. Pasa que nos conocimos en el fragor de una batalla, ambiente que da para construirse imagenes equivocadas, posteriormente idealizadas... música, oscuridad, mucho alcohol. Lo poco que conversamos fue casi maqueteado, el clásico diálogo del tanteo de terreno, donde uno se muestra ingenioso y encantador. Además, no sé nada de él. Sólo tengo un nombre y un número registrados en mi celular. No conozco su edad, su apellido, sus intereses, sus intenciones. Cuando hemos hablado por teléfono (dos veces) he intentado indagar más pero se ha mostrado misterioso y ha contraatacado con preguntas. Me carga que la gente conteste mis cuestinamientos con más de lo mismo. Sé que no estamos hablando de establecer un romance con el personaje en cuestión, pero... ¿Qué pasará cuando volvamos a vernos, a la luz del día, en circunstancias normales? ¿Será un sicópata? ¿Un pendejo? ¿Un imbécil? ¿Se decepcionará él de mí? ¿Me lo hará saber?
En fin, para qué les cuento. No estoy en mi mejor momento. Ni siquiera me gusta este post. Pero de eso se trata. De ser yo. En todas mis facetas. La monja, la puta, la niña, la mujer. La que sabe lo que quiere, la que sólo necesita que la abracen muy fuerte y le digan que todo va a volver a estar bien.

jueves, 4 de agosto de 2005

Solo oscuridad a mi alrededor

No puede ser. Estoy emputecida conmigo misma, con mi debilidad. Estas actitudes de mina sufriente me han empelotado siempre, más cuando se trata de mí misma. Más encima, en un acto suicida total, me dedico a regar esta pena con canciones dramáticas, mucho chocolate, mala televisión y kilos de autocompasión. En vez de tomar el toro por las astas y lanzarme a buscar nuevos motivos para sonreír. Pero me cuesta mucho. Para colmo, nada como verlo para potenciar la sensación de muerte interior. Y es que no les he contado un pequeño detalle. Este tipo que me trae loca está más cerca de lo que piensan... trabaja conmigo. Es por eso que me siento atada de manos con respecto a "salir del closet" con una declaración radical. Ya que de fallar, cosa que me queda a cada momento más clara, la humillación duraría días, meses, quizás para siempre. No tendría cara para mirarlo cada mañana, todo lazo restante entre nosotros (aunque fuera simple amistad) estaría manchado con la triste realidad de mi patetismo. No, NO WAY.
Por ahora, no tengo claro si, empañada la visión por los datos que manejo, percibo que mi rating ha bajado ostensiblemente. No me hace el quite, pero no es esa búsqueda con ojos de ilusión que yo había empezado a disfrutar. Seguimos conversando, pero ahora nuestros temas se acotan a terrenos seguros, como la pega o el acontecer nacional. Ya no hay complicidad, ya no hay deseos de conocer del otro las cosas que nadie más conoce. Seguimos llevándonos la raja y pasándolo muy bien el uno con el otro. Pero no es lo mismo. Es como si sus pasos enfilasen para otro lado...
y por supuesto, de proyectos de salida, nada.
En fin... me siento como Neruda escribiendo el poema 20. Y tal como él, me prometo a mi misma que estos serán los últimos versos (modernizando el cuento, el último post) que yo le dedique. Porque de todo lo que me hace enrojecer de rabia, lejos lo que más terrible me parece es haberle empezado a dar tratamiento VIP en mi espacio personal en la red. Y todo mientras él duerme feliz, sin imaginarse siquiera el tremendo tsunami que generó por estas costas.

miércoles, 3 de agosto de 2005

I can't take my eyes off of you, I can't take my mind off of you...

Mientras alimento mi negrura escuchando a Demian Rice, intento salir a flote. Y es que todo me ha salido pésimo... increíble que hace menos de una semana estuviera pisando nubes, gloriándome de la suerte que tenía, de los proyectos que el destino me deparaba. Sexo y amor, por separado... hoy puedo decir que ninguno de los dos se ha concretado, y me parece mucho que no se concretará, nuevamente, ninguno de los dos. Puta la weá.
Procedo a explicar...
Primero el sexo. Encandilada por nubecillas rosadas, pensando como estúpida treceañera que el amor verdadero estaba por tocar a mi puerta, dejé al chico de los arbustos, Forestín de ahora en adelante, en el limbo del "hablamos"... no lo llamé, no me ha llamado... suelo ser optimista, pero en esta circunstancia en que parece que he sufrido un revés de los astros, imagino que lo más lógico es que no aparezca más. Bueno, al fin y al cabo, desde un principio se perfiló como un "One night stand"... siempre puedo dejarlo para más adelante, pero cabe la casualidad de que en un par de días saldré de la ciudad en misión laboral por largas dos semanas. Y por esa misma razón estoy con el tiempo justo, sin posibilidad de escape alguno. Cuando vuelva el cadáver de esta "relación" va a estar más frío que el Ártico.
El amor. Realmente esto es lo que más bajoneada me tiene. Es increíble como puedes drogarte con la ilusión a tal punto que finalmente terminas en la peor de las intoxicaciones. Literalmente vomitando tu decepción.
Después de hablar con Shy acerca de la posibilidad de ir al cine, comencé a construir los más increíbles castillos en el aire. La maldita película era el puntapié inicial de nuestra propia "Love Story". Sí, ríanse, están autorizados, soy una pendeja.
Por asuntos prácticos estuve con él hoy. Conversamos de varias cosas, muy ameno ambiente, yo apenas podía disimular mi nerviosismo y tontera. Antes de separarnos le comenté... "Acuérdate de la película que quedamos de ir a ver, dime cuándo puedes para organizarme". Con un escueto y semi-sonriente "Ya", se disculpó y tuvo que irse a trabajar. Poco más tarde me encontré con una amiga que trabaja con él y que le sigue de cerca los pasos por mí. Ella es mi Gestapo personal y me mantiene informada de todo lo que sucede con su vida. Y aquí es donde viene el balde de agua fría... al parecer Shy se ha estado viendo con su ex-polola en estos últimos días y el enganche entre ambos ha sido evidente. O eso es lo que él cuenta. Quizás es por eso que se muestra esquivo ante la idea de salir que hace un par de días tanto le entusiasmaba. Obviamente no volveré a insistir sobre el tema. Sorry, pero soy incapaz de enfrentarme a los fantasmas del pasado. Sé por experiencia que las mujeres tienen más poder que Darth Vader sobre las almas atormentadas de sus ex. Y si ellas fueron las que patearon, peor aún. Porque los hombres se las dan de duros, pero en el fondo se enrollan más que las minas. Y lo único que tengo claro es que para quebraderos de cabeza y triángulos amorosos (que quede claro, amorosos, no sexuales) ni-ca-gan-do. Así que a mamarme la desilusión calladita. A hacer mis maletas y dejarlo solo, servido en bandeja, para que la ex haga lo que quiera con el objeto de mis desvelos.
Leo para arriba y me queda claro que si esta fuera la historia de otra me estaría riendo y tendría la respuesta inmediata a la problemática: Adiós compadre, que pase el siguiente. A esperar un nuevo golpe de suerte, una sorpresa nueva a la vuelta de la esquina. Pero otra cosa es con guitarra, y mientras tanto, sola en mi pieza y frente a esta mierda de pantalla, destilo mis rencores y desamores cantando a todo pulmón "I can't take my eyes off of you, I can't take my mind off of you..."

sábado, 30 de julio de 2005

De puro desesperada...

Necesito pensar en algo que no sea este maldito hombre... será entretenido llenarlo, para ver si se identifican algo conmigo o no, y a ver si me conocen un poco más...

1. copia toda esta lista en tu propio blog (si quieres)
2. ennegrece las cosas que son verdaderas acerca de tí
3. las que dejes en blanco son falsas
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01. extraño a alguien ahora mismo (les cabe alguna duda?)

02. no veo mucha tv este último tiempo

03. me encanta el queso o el vino tinto

04. me encanta dormir

05. tengo muchos libros (pero nunca es suficiente...)

06. uso lentes ópticos o de contacto

07. me encantan los videojuegos

08. he probado la marihuana

09. he visto material porno

10. he participado de un trío (Para más detalles, leer mi tercer post...)

11. he sido el/la "ex-psicópata" de alguien

12. creo que la honestidad es, en la mayoría de los casos, la mejor política

13. a veces soy cruel y manipulo a la gente

14. rehuyo y no tolero la estupidez humana

15. generalmente soy yo el que toma la inciativa

16. he cambiado mucho mentalmente este último tiempo

17. tengo un hobby

18. soy del tipo de personas del que mis padres me advirtieron cuando era niño para que me alejara

19. padezco tabaquismo

20. soy muy, muy inteligente (le quitaría un muy, pero venía así...)

21. nunca le he roto el corazón a alguien

22. tengo un secreto que me avergüenza revelar

23. odio la lluvia

24. a veces soy paranóico/a

25. me haría cirugía plástica gratis y si fuera 100% segura

26. necesito dinero ahora mismo!!

27. adoro el sushi

28. hablo y pienso rápido

29. tengo aliento fresco en las mañanas

30. tengo el pelo más largo que corto

31. he perdido plata en un casino

32. tengo al menos un hermano y una hermana

33. me cuesta terminarme los libros o suelo dejarlos por otro

34. no guardo grandes secretos con mis padres

35. me han dicho alguna vez "tú tomas y dejas a la gente cuando te conviene"

36. tengo alguien en quien confiar 100%

37. me he hecho un test de VIH o embarazo

38. me gusta como me veo la mayor parte del tiempo

39. le he mentido a un buen amigo en el último tiempo

40. se cómo cocinar panqueques

41. suelo ser pesimista

42. tengo muchos cambios de ánimo

43. creo que se debiera legalizar el autocultivo

44. encuentro rica a britney spears

45. he puesto el gorro sin culpa

46. creo que el 60% de la gente es huevona (Si es que no más...)

47. siempre ando hiperactivo/a

48. creo que soy percibido como popular por los demás

49. me fascina la lluvia

50. ahora estoy soltero/a

51. me encanta hablar por teléfono

52. prácticamente vivo en pijamas

53. nunca he estado en una relación de verdad

54. no podría vivir sin música

55. me gusta "ir de compras"

56. me podría claisificar a mí mismo/a como freak

57. he estado obsesionado/a con los orgasmos

58. no odio a nadie

59. me gusta bailar y lo hago bien

60. he escrito muy buenos poemas o muy buenas canciones

61. me da vergüenza que me vean con mi madre

62. anhelo vivir en una casita en la montaña con una pareja estable

63. no puedo vivir sin celular

64. creo en un Dios (De ahí a que seamos íntimos...)

65. veo MTV regularmente

66. adoro el melodrama

67. he apagado tele en público en los últimos 6 meses

68. he pateado a alguien

69. nunca he estado en un gran concierto

70. no tengo idea qué quiero hacer el resto de mi vida

71. me gustaría tener hijos (no implica efectivamente tenerlos..)

72. me han asaltado en la calle

73. me dedico a bajar música constantemente

74. me muerdo las uñas

75. he pertenecido o pertenezco a un fanclub

76. no soy alérgico a nada

77. tengo todavía mucho que aprender

78. he salido con alguien a los menos 7 años mayor o menor que yo

79. me he dormido en la micro y me he pasado de largo

80. a veces soy muy tímido con cierta gente del sexo opuesto (heteros) / del mismo sexo (gays)

81. estoy online 24/7, aunque sea con estado "away"

82. he inhalado cocaína

83. inhalo cocaína en forma regular

84. me he metido con el ex de un amigo/a

85. tengo el video de 31 minutos

86. he dejado de estudiar o trabajar por meterme a internet a puro hueviar

87. cuando chico veía pipiripao y era lo máximo

88. me gustan muchos tipos de música

89. soy humilde

90. canto pésimo

91. veo teleseries

92. soy obsesivo/a y perfeccionista

93. me entretiene el juicio a michael jackson y los escándalos del espectáculo

94. tengo mala ortografía

95. veo bob esponja y me gusta

96. le he robado a una gran empresa

97. nunca me he ganado una medalla o diploma

98. me cuesta controlar mis impulsos

99. ahora mismo me encuentro feliz

100. i need to get laid so fucking bad.

viernes, 29 de julio de 2005

Vulnerable

Algo pasó hoy que me dio vuelta todo el día en la cabeza... es terrible cuando una flecha te da directo en la herida, y alguien, quizás sin saberlo, te mueve el piso con tanta fuerza.
Decidida a hacer de mi vida lo que en verdad yo quiero, alejándome de las penas, los dramas pasionales y los "deber ser", planeaba con detalle mi reencuentro con el joven del fin de semana pasado, hasta que el teléfono me trajo con fuerza hasta la tierra. Se trataba de Shy, un jovenzuelo que me ronda en la cabeza hace varios meses. He hecho de todo para atraerlo, siempre desde el decoro, ya que me dejó muy en claro el perfil de mina que le gusta: una dama muy chapada a la antigua en la mesa, en la casa, en la calle, en la pega... pero nunca en la cama. Claro está que él espera que yo siga el juego, y de tal forma, que hasta él sospeche que me puede llevar eventualmente a "lo oscurito" (¿se entiende? ¡¡¡el fabuloso doble estándar chilensis!!!) Así que yo, muy compuestita, me he dedicado a ser una niña buena e invitarlo a cuanta huevada se me ha ocurrido: cine, fiestas, cumpleaños, evento que se me ha cruzado por delante. La cosa es que no sé si este tipo es tonto o qué, pero nunca jamás me ha dado ni la mano. Me come con los ojos, me dice cosas que me dejan muy en claro que le gusto, pero nunca se decide. Y en su dinámica del juego, sería inaceptable que yo me lanzara al ataque. No, si quiero ganar el premio, debo ser una doncella virtuosa y esperar en mi torre a que ÉL llegue a rescatarme.
Y esto, justamente, es lo que me tiene de cabeza. Porque su actitud retrógrada y machista atenta absolutamente contra mis impulsos, porque si no me gustara tanto hace rato que: a) me lo hubiese comido con zapatos, b) lo mando a la mierda. Pero no soy capaz. Porque en ambos casos lo pierdo. Y eso me da susto. Soy vulnerable con él, terriblemente débil, maneja los hilos de mis sentimientos con maestría. Y lo más penoso de todo es que estoy casi segura de que no se da cuenta. Baboso.
Hablamos una eternidad de muchas cosas (hace días que no lo veo) y quedamos en ir a ver alguna película en la semana. Una amiga me recomendó, muerta de la risa, que elija algo de terror y con la excusa del susto aproveche de abrazarlo harto. Qué quieren que les diga. Preferiría llevármelo a una disco y abusar de él con el pretexto del alcohol.
En fin... por ahora, se me quitaron todas las ganas de volver a ver al misterioso hombre de los arbustos. En mi cabeza sólo navega él, él; el perfume que usaré, lo que me pondré cuando vayamos al cine... y la ducha fría que tendré que darme antes para poder resistirme a sus encantos cuando estemos cerca, muy cerca, en medio de la oscuridad del cine.
Soy patética, lo sé... el amor me tiene hecha un guiñapo. Alguna sugerencia??

miércoles, 27 de julio de 2005

Pasajera en tránsito

Hoy vino mi hermano mayor a comer. Gracioso él. Deslenguado, acelerado, estresado a cagar. Se sentó y, copete en mano, conversó largamente con mi padre. Se tomaron hasta el agua de los floreros, mientras mi mamá y yo, desde la cocina, tratabamos de armar una comida rica.
¿Por qué, digo yo? La cantidad de chuchadas que llegaban desde el living a la cocina era a otro nivel. Y el ídem alcoholico de los participantes, más alto. Me hubiese encantado estar ahí, en el medio, copa de vino en mano, en vez de jugar a la Barbie con mi mamá. Pero eso es lo malo de todo esto, lo que a él se le celebra, en mí sería caos. No puedo ni decir mierda. La cara de mis progenitores denuncia que así, estoy perdida. Que nadie quiere una marimacho que fuma, toma y dice garabatos. En cambio mi hermano tiene buena pega, buen auto, señora y niños, así que está en su derecho de hacer y decir lo que quiera.
En fin... mi hermano por lo menos, me lanza miradas solidarias desde el otro lado de la mesa. Sabe el infierno que uno pasa cuando las ideas son grandes pero el presupuesto chico. Por eso aún no me largo a vivir sola. Pero estoy ahorrando, ojalá a fin de año. Para tener un lugar que sea mio, propio, un espacio de libertad, con la única regla de que aquí no hay más reglas que las que el minuto te inspire. Para hacer, decir, dejar de hacer y dejar de decir. No quiero sentirme más como atascada en un aeropuerto, lugar donde hay pocas posibilidades de hacer cosas, puesto que no estás en tu destino final. Porque supongo que la vida con mis viejos, y la vida de mis viejos, no es mi destino final...
Mientras tanto, él me llena la copa de vino cuando el viejo se distrae, y me susurra palabras de ánimo, porque sabe que si él sobrevivió, yo también voy a poder hacerlo.