lunes, 5 de marzo de 2007

Boicot

De un tiempo a esta parte alguien me está boicoteando.

En mala.

Me dice que no me merezco ser tan querida por los muchos amigos que tengo, los cuales probablemente se juntan conmigo por una de dos posibles razones: para aprovecharse de mí o por pena. Que vienen a verme a mi casa o me llevan al cine por hacer una obra de caridad. Que el gallo que me sacó a bailar está demasiado curado como para ver con quién está bailando, o simplemente es tan caliente que le dispara a todo lo que se mueva.

Me dice que nunca voy a ser ni tan linda ni tan flaca como esas otras minas que pululan por ahí. Y que cada vez estoy más vieja. Así que, lo más probable, es que me quede sola. Y que es mejor así, porque en verdad no soy digna de ser amada por nadie.

Me dice que quizás nunca tenga hijos. Que total para qué los quiero, si no sabe si sería buena madre.

Levanta una ceja en mi trabajo, cuando me ofrecen cosas nuevas, desafiantes y entretenidas para hacer. Y me susurra al oído que en realidad me escogieron porque no había nadie más a quien meterle el cacho. Pero que se van a arrepentir, porque lueguito van a cachar que no soy capaz de manejar los desafíos que me proponen.

Que no soy inteligente, ni sabia, ni sensible. Que cada vez que abro la boca dejo la cagada, que soy desatinada, atarantada, gritona y fome para mis chistes. Que no sé dar consejos a nadie, y que tampoco debiera darlos, dado que mi vida completa es un desastre mundial.

Mira a mi familia y me hace sentir incomprendida por ellos, lejana, distante, poco comprometida e involucrada. Me convence de que me quieren y me soportan sólo porque son eso, mi familia, y no les queda otra.

Esa misma soy yo.

La que me autocensuro, la que me hago sentir mal, la que me paso rollos.

En estos días, la única que no me quiere soy yo.

Domingo se fue de vacaciones al extranjero y me trajo un regalo tan lindo, preciso para mí. Me dijo dos cosas. Que me lo había comprado porque lo había visto y se había acordado de mí, y que no le contara a nadie porque no había comprado más regalos y no quería que nadie se sintiera mal.

Clemente me llama porque quiere contarme algo y necesita mi consejo. Y el de nadie más.

Ayer fui a Starbucks y tuve un agradable e inocente coqueteo con un tipo bastante guapo que me atendió.

En mi trabajo todos me saludan, me abrazan, me besuquean, felices de que haya vuelto.

Mis hermanos me llaman por teléfono para contarme cosas, invitarme a lugares, a almorzar, a ver películas.

No entiendo por qué mi cabeza no logra creerle a la realidad.

Menos mal es sólo algunos días. Como este.

Pero los odio. Casi tanto como mi yo odia a su otro yo.

11 comentarios:

Dani Pez dijo...

Sombrita, no hagas caso a esa voz, se más fuerte, cada uno sabe lo que vale y lo que es en la vida. Estoy segura que tu familia y tus amigos te aman por lo que eres para ellos, que eres atractiva y que vas a ser la más hermosa para alguien que se lo merezca, que algún día seras madre y serás la mejor para tus hijos... no oigas esas voces, cuando las escuches hazte la loca y recuerda que eres única en el mundo...

MeRiAdOx dijo...

mmm... difícil callarse uno mismo... pero no es porque tenga siempre la razón de lo que dice, a veces es un indicio de algo que nos pasa. Como cuando una mujer grita por algo que ve en la calle y uno se da vuelta no por ese algo, sino que por el grito... por qué gritó la mujer?... por qué tu cabeza te dice esas tonteras??...

Mi experiencia... la verdad es que nunca me quise mucho... infancia difícil, malas experiencias... y la felicidad que alcancé con la madurez siempre estuvo ligeramente opacada por esa visión de mi mismo.. receta no puedo dar, pero supongo que reconocerse y quererse es el camino... todos tenemos defectos, así que... qué tanto!... dale pa delante no más y reconócete a ti misma... es el primer paso pa quererse... y luego todo lo demás...

Besos!

Princessa dijo...

Mujer, nuevamente tu identificándome con tus post, que no te imaginas cuanto.
Cuando empecé a leer el post por las primeras líneas pensaba y pensaba… mmm quien será el desubicado que le dice estas cosas feas a esta mujer. Pero me faltó leer como 5 líneas para darme cuenta a donde querías llegar.
Que quieres que te diga? Si te sirve de algo YO adoro leer tus potst. Y créeme que te entiendo y mucho.
Un abrazooooo y gracias por publicar tus escritos, me hacen bien, me hacen sentir a veces que no soy la única que siente algunas cosas.

AnaMaría dijo...

Te entiendo tanto. Uno mismo es siempre su peor juez, el que más condena, el más insensible e infinitamente arbitrario. Es maravilloso que te des cuenta de lo fantástica que eres. Que seas capaz de dudar lo que tú misma crees para verte como realmente eres.
Besos.

carolita dijo...

es la dualidad femenina yo creo, pero tranqui.

en la vida todo se acaba.

besos por mil!

Tadashi dijo...

I bring happiness...

Bethstar dijo...

ok... es la propia sombra que algunos días nos persigue...

pero siempre hay un nuevo día de luz...

saludos

Graciela Saúd S. dijo...

Te acuerdas del happening con ja? Cuando había un personaje que decía "mi ángel bueno me dice que nooooooo... pero mi ángel malo me dice que síiiiiiiii!"... quizás eres demasiado jóven para acordarte de eso que es demasiado viejo... pero yo creo que es verdad... no importa que no seas de signo zodiacal géminis, todos tenemos un gemelo... un evil twin, que normalmente se encarga del sabotaje, de poner la inseguridad... pero "no le pares bola"... el gemelo justo y bueno es el que tiene que roncar en tu casa.
Ánimo y cuídate de tu ángel malo... no lo deseches, sólo quiérelo más! Abrázalo...

Soledad dijo...

Hola Sombrita:

Hace tiempo que no me ponía al día en leer mis blogs favoritos, y me dio pena encontrarme con este post.

¿Por qué eres tan dura contigo misma? No dejes que la inseguridad te haga sentir menos de lo que perfectamente sabes que vales.

Me acordé de un post que escribí (http://solediazmar.blogspot.com/2006/07/carta-de-una-amiga-otra.html)... porque de repente es bueno hacer el ejercicio de desdoblarse un poco y mirarse desde afuera para criticarse, pero también para valorarse, aceptarse y quererse... Pero en este post que esribiste, hay más culpas que reconocimientos y tienes que buscar la forma de equilibrar eso.

Te mando mil abrazos y ojalá dejes de darle espacio y cabida a ese alter ego que te tira para abajo.
Cariños,
Soledad.

dola dijo...

todas las mujeres somos asi?
con esa relacion amor-odio?

opino que paremos
ya es tiempo de que nos amemos y dejemos
de odiarnos y destruirnos tanto


besos y suerte

se feliz.

Eleu dijo...

Sombrita gozadora,
Ya que estai en la onda de autoboicotearte: no dejas comentarios sobre el post que leiste en mi blog sino sobre ti misma o sobre tu blog.
Bear hug,
Eleu