lunes, 12 de marzo de 2007

Encuentros

Esta semana que recién pasó fue especial.

Me encontré - y reencontré - con harta gente que es importante para mí.

Paso a detallar.

1. Me junté a almorzar con la Olivia. Hace más de un año que no tomábamos Coca Cola light, fumábamos y compartíamos un crudo del Tip y Tap con tanta libertad y tanto tiempo.
Sin embargo, fue como haberla visto ayer. Siempre igual. Sabia, divertida, pero empática y acogedora. La Olivia, no importa qué le cuente, siempre me abraza, me aconseja y busca mi felicidad por sobre todo. Ahora que ella es feliz, ahora que está casada, que tiene un hijo delicioso, que puede centrarse del todo en las egoístas vidas de aquellos que nos buscamos a nosotros mismos, lo hace con gran arte y dulzura.

2. Tomé café en Starbucks con Tadashi. Todo un descubrimiento, y confirmar lo que ya había vislumbrado en sus letras. Me entretuve por largas horas, no sé si se habrá lateado con mis historias. Me hizo reír a gritos. Me hizo reflexionar. Me permitió conocerlo mucho. Hasta sorpresas me dio.
Fue bueno volver a analizar el mundo blogger con alguien de carne y hueso que a la vez sabe quién soy en pantalla y letras. Lamenté profundamente tener que volver a mi casa, espero retomar la conversación con él en cualquier momento y lugar.

3. Hablé por teléfono con Javier, amigo de años. Contesté a un número desconocido y escuché sus gritos: "Aquí habla tu amigo más ingrato". Quedamos de vernos este fin de semana, sin falta. Lo eché de menos en este tiempo en que no supe nada de él. Lo que descubrí, con asombro, fue que tenía eso bloqueado, hasta que escuché su voz y supe todo lo que me hacía falta.

4. Recibí un mail de Paul. Uno de mis primeros y más tormentosos amores no correspondidos, que luego se convirtió en una amistad a prueba de balas. En él me contaba miles de cosas, algunas no muy buenas. Quiero ayudarlo, pero no sé cómo. Ofrezco mi hombro, mi oreja, mi corazón para acoger a mi querido amigo, aquel que tantas veces me ha cobijado bajo sus alas, con su extrema sabiduría, inteligencia y sencillez. La mezcla de empatía y alegría por saber que cuenta conmigo y que confía en mí es difícil de explicar.

Comienza una nueva semana.

Quizás qué sopresas me depare.

Lo único que sé es que tengo a mucha gente cerca, que me quiere y se deja querer por mí.

Y por eso me siento infinitamente agradecida y comprometida.

9 comentarios:

MeRiAdOx dijo...

Al final lo único que vale en esta vida son las personas que uno quiere y que te corresponden ese cariño... me alegro de que este post sea mucho más alegre que el anterior...

Besos!

Bethstar dijo...

Sombrita...

q' riko es cuando uno siente q' a pesar de todo lo bueno y malo que nos puede pasar, siempre hay personas que nos llenan con su presencia o ausencia... riko una llamada, el día menos esperado de esa gente que tanto queremos y hemos extrañado... riko los instantes en que podemos sentirnos acompañados y la alegría de esos gratos momentos...

Saludos

Princessa dijo...

Que lindo post sombra…
Lleno de energías positivas. Puras buenas noticias.
Como que sube el animo leerlo.
Me pongo feliz por ti…
Te mando besos

Graciela Saúd S. dijo...

Lo rico de tener amistades de verdad es que no importa cuánto tiempo pase, lo mismo ayer que hace un año, si hoy nos juntamos es GENIAL!
Qué ricos son esos encuentros!

Tadashi dijo...

Pero para nada, no me latié para nada...

La pasé súper bien...

Y qué sorpresas que dí!...

Yo también lamenté que tuvieras que volver a tu casa...

Podemos retomar la conversación cuando quieras...

Saludos...

karlo88 dijo...

que buena semana tuviste, pasar el tiempo con las personas q uno quiere es una d las cosas mas gratificantes.
yo ya comence mi nueva vida en otra ciudad, no se me ha hecho nada de terrible, con algunos malos ratos, pero chiquititos, xq pense q me iba a costar más entrar a la U.

Ahora estudiaré Calculo 1, xq si sigo colgado no me ira bien.

un abrazo

carolita dijo...

yo tengo como ganas de reencontrarme con gente, pero sin buscarlos.

se puede, cierto??

besos por mil!!

Soledad dijo...

"Lo único que sé es que tengo a mucha gente cerca, que me quiere y se deja querer por mí.
Y por eso me siento infinitamente agradecida y comprometida."

Es que en el fondo, las personas que queremos siempre van a ser nuestro mejor antidepresivo.
Son enriquecedores esos encuentros... hay que hacerse el tiempo no más.

Cariños,
Soledad.

PD: Qué honor y qué grato tiene que haber sido conocer a Tadashi!!!

Tadashi dijo...

Es como conocer a un chimpancé que habla español...