lunes, 4 de junio de 2007

Cual Yerko Puchento...

Parece que no me puedo sustraer del contenido prosaico y light.
Al menos, no habiendo quedado en deuda con el famoso fin de semana a todo ritmo.

Bueno, para los faranduleros de la blogósfera (espero no me estén comparando con Carlita Oshoa o alguien así) aquí va lo prometido, que dicen, es deuda.

El viernes llegué, tal como había anunciado, con Domingo al cumpleaños de la Mari.

A través del gentío pude ver cómo Feña, acompañado de la que se suponía era su ex polola, me miraba disimuladamente y se parapetaba detrás de un gordo para evitar saludarme. Me apreté el cinturón (virtualmente, claro está), tomé a Domingo y nos fuimos derechito al bar a prepararnos las envalentonadoras piscolas. Una vez que las tomamos, afuera, pingüinizándonos y fumando, entramos. Entonces yo le dije:
- Mira Domingo, me da lata esta situación de corre-que-te-pillo, así que sígueme por favor
- Como tú digas...

Me di la vuelta completa al comedor atestado de gente y me acerqué sin previo aviso.
- Hola Feña...
Él dejó su vaso sobre la mesa con un pequeño sobresalto y me contestó hablando bien rápido:
- Hola Sombra, bien y tú...
Pero yo, bien Cruella de Ville, me había movido ya y estaba en el living, diciendo:
- Domigo, ven, sentémonos aquí...

Domingo llegó detrás mío y solo comentó:
- La cara de pocos amigos de este hueón cuando lo saludé, acompañado de esos apretones de mano blandengues, como desganados, me lo dijo todo...

Y de ahí todo fue reírnos de los peces de colores y no pescarlo más.
No volví a verlo hasta como dos horas después, cuando pasó por el lado mío y se despidió, pegándome una mirada de arriba para abajo bien intensa, haciendo una mención especial en ese par de bondades que Dios me dio y que no son precisamente mis enormes ojos.

Al día siguiente venía el otro cumpleaños, donde se suponía que me encontraba con mi súper pinche cibernético. Debo decir que yo no abrigaba excesivas esperanzas, dado que ya tengo experiencia y sé que la distancia física y cibernética dan largas a los instintos y las confesiones que uno ni cagando dejaría aflorar en vivo y en directo.

Nos encontramos. Abrazo muy apretado. Él, más flaco, bronceado, muy feliz y cariñoso, pero en un sentido fraterno al parecer. Fue rico, fue una gran alegría, pero en eso quedamos.

Y eso. Nada especial. Pero tampoco nada malo.
Quiero decir que lo pasé increíble igual, que me reí como nunca, que me lo bailé todo, que canté y conversé como una posesa, que me acosté todos los días al alba.

Mi cuñada dice que un valor mío es el no haber perdido nunca las esperanzas, no haber tirado la esponja con los hombres. No sabe que en el fondo, actúo como la que no tiene nada que perder, porque en realidad muchas veces siento que lo que tenía que pasar ya no pasó y ahora sólo me queda vivir, como dicen los Fabulosos Cadillacs, como si fuera un Carnaval toda la vida...

Lo curioso es que en la última semana tres personas distintas me preguntaron por qué andaba tan radiante, y tan regia, que cuál era el nombre del hombre que me tenía así.
Y fue la raja poder decir que no hay ningún nombre en especial.

Porque estoy feliz por mí misma.
Tranquila.
Gozando con las cosas que hay.
Con la frente en alto.
Siendo, simplemente, yo.
Ni más ni menos.

Y todo lo que venga, será por añadidura.
¿Cómo perder así?

5 comentarios:

Cheluca dijo...

Qué bien... eso de que te pregunten que qué hombre te tiene así tan radiante, es una mierda!
Qué se creen? Que uno no puede brillar con luz propia? Jódanse toditos!
Felicidades por encontrar tu "Glow"!

(una vez contesté a esa misma pregunta, que sí que estaba enamorada... claro que no le dije que era de mi misma! jaja)

puppetmaster dijo...

Al parecer Domingo se esta convirtiendo en una especie de Smithers... En todo caso resplandeces.

Alejandra dijo...

De acuerdo con el primer comentario... como si la única razón para que una ande radiante sea conocer/estar con un hombre... nada que ver!!!!
También me lo han preguntado y digo NO.
Saludos!

Soledad dijo...

Sombrita, me puse al día en tus post, (los últimos cinco) y me da mucho gusto saber que has evolucionado, que caminas con la frente en alto y que estás dispuesta a enfrentar las nuevas oportunidades que te lleguen sin pensar en las que se te dieron y no concretaste.

Me llamó la atención cuando te subestimabas y creías que tu blog valía poco... ¡por Dios, Sombra! ¡Qué pavadas dices!. Yo me entretengo mucho leyéndote y lo mejor de todo es que haces que me sienta identificada contigo en muchas cosas... te pasan cosas que a cualquier mujer le gustaría tener tus cojones para salir adelante y te admiro mucho por eso.

Como siempre ha sido, no nos has defraudado.
¡Te dejo un abrazo!!!
Soledad.

PD: Excelente gusto musical: "Mariana" de Silvio y "Hermana Duda" de Drexler.

Emma dijo...

Siempre esa preguntita...

Se siente bien estar en esa etapa de propio resplandor. Bien por no necesitar mas que de ti misma para brillar.

Y sigue escribiendo, que me encanta tu blog.

Saludos!!!