viernes, 6 de julio de 2007

Artifex vitae, artifex sui.

Recién hoy, a estas alturas de la noche, de la semana, del mes, del partido, logro sentarme un rato y escribir.

Y es quizás extraño decir que nada ha cambiado.

Porque a la vez pasan tantas cosas cada día...

Es cierto que en lo global mi vida sigue un curso tranquilo, sin mayores cambios ni inflexiones, pero a la vez, cada día, tengo algo que contar a las personas con las que me encuentro, o con las que hablo.

La mejor manera que se me ocurre de explicarlo es usando la imagen de esos ríos tranquilos, que fluyen sin mayores escándalos hacia el mar. Uno puede pararse frente a ellos por horas, creyendo que nada se está moviendo. Pero entonces aparece un punto de referencia, como una pequeña hoja que pasa rauda y segura, navegando. O quizás uno siente el impulso de meterse y recién ahí nota la resistencia que opone la corriente al intentar nadar en otro sentido que no sea el que ella misma propone.

Quizás así sea necesario que suceda. Que los cambios más importantes sean leves, casi imperceptibles, pero seguros.

Quizás solo así podemos soportarlos, quizás sólo así logramos digerirlos totalmente y nos hacemos parte de ellos naturalmente.

No sé.

Ayer salí con unas amigas y mirábamos a las mujeres que nos rodeaban. Todas tan jovenes, tan bellas, tan atormentadas. Tan rápidas sus vidas, tan expuestas a estímulos y tentaciones...

Y pensé, por primera vez en mi vida, que estoy agradecida de no haber estado nunca en la línea de fuego.

Nunca la más popular, ni la más bonita, ni la más destacada, ni la más inteligente, ni la más solicitada, ni la más exitosa.

He tenido que trabajar duro para obtener todo lo que tengo, he tenido que sacarme la cresta demasiadas veces frente a la risa, el sarcasmo, el rechazo de algunos.

Estoy segura que de haber sido de otra manera, me corroerían la soberbia, el orgullo, la ironía, el prejuicio. Pero no. He tenido que aprender a palos a ser humilde, quitada de bulla, agradecida, a valorar las cosas buenas que me pasan, a aprender y a observar.

No me siento superior a nadie, simplemente, porque nunca se me ha dado serlo en verdad.
No me gusta atropellar a las personas, o mirarlas en menos, porque he vivido demasiadas veces en carne propia loque se siente cuando eso pasa.

Y aún así he sido torpe, malinencionada, prejuciosa, peleadora, orgullosa, soberbia, mentirosa, libertina y autodestructiva.

No quiero ni pensar qué habría sido de mí con más herramientas a mano.

Con más éxito frente a los hombres.
Con más poder.
Con más inteligencia.
Más popular.

Una chica plástica más, emulando a la película Mean Girls.

Por eso, feliz.
De ser yo.
De ser como soy.
De lo que me ha tocado.

Quizás suene siútico, pero en este momento me acuerdo de las palabras de Amado Nervo, en su poema de despedida a la vida. No es que crea que me voy a morir, pero hay tanto de él que me interpreta...

En paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida
ni trabajos injustos ni pena inmerecida;

Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas;
cuando planté rosales coseché siempre rosas.

. . . Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno;
mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas,
y en cambio tuve algunas santamente serenas . . .

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes!

¡Vida, estamos en paz!

10 comentarios:

Alejandra dijo...

A veces me siento igual que tú, una más del montón. Pero hay otras en que yo soy la más poderosa (o al menos lo creo así). Convivo con las dos.
Yo no veo tu vida como algo tranquilo, sino como un equilibrio precario, porque las cosas siempre cambian.
Saludos!
PS. Mean girls es muy buena...

MeRiAdOx dijo...

Wuau... hermoso poema... no lo había leído... gracias!...

En general, no me he enfrentado con personas que maldigan la vida que han llevado... a todos, en algún momento, les cae el alcachofazo de que lo que son es gracias a sus experiencias... aquellos orgullosos, soberbios... con mayor razón, no?... jajaja... pero sinceramente, tu y yo sabemos que la soberbia es siempre una máscara y que por dentro todo se está derrumbando... sólo aquellos que culpan a los demás de sus problemas son los que están más cagaos... el resto tiene esperanza...

Y no puedo evitar hacer un comentario sobre las mujeres... creo que lo que más mal les hace a algunas es creer que tienen cierto poder sobre los hombres... algo así como poder femenino... orgullo de género... y los hombres tb. pecan en ese sentido... no comprendo el orgullo de géneros... uno es lo que es no más... o estoy hablando pescás? (jajaja... término weon, pero efectivo).

Besos!

Princessa dijo...

Cada uno es como es, lo importante es asumirlo y aceptarte. Veo que vas por el buen camino.
Lindo poema.
Un abrazo

puppetmaster dijo...

dices:
"No quiero ni pensar qué habría sido de mí con más herramientas a mano.

Con más éxito frente a los hombres.
Con más poder.
Con más inteligencia.
Más popular."


1.- Exito frente a los hombres, esta lleno de wevones buscándote. Usalos.
2.- Más poder, eso depende de ti, el adquirirlo.
3.- Más inteligencia, tienes la suficiente. (te cuestionas la existencia, eso es sintoma de que piensas)
4.-Popular? Eso depende de quién sea tu publico. O de cuánta silicona te pongas.Ja!!


saludos,


Alvaro

young_supersonic dijo...

ME GUSTÓ COMO METAFÓRICAMENTE EXPLICAS TU BAJO PERFIL.

COMPARTO CONTIGO AQUELLO.
TODO LO QUE TENGO ME HA COSTADO DEMASIADO ESFUERZO. POR ELLO LO VALORO TANTO.

HACÍA MUCHO TIEMPO QUE NO LEÍA ALGO DE AMADO NERVO. CREO QUE DESDE LA ÉPOCA DEL COLEGIO.

SALUDOS.

Cheluca dijo...

Mi querida Sombrita, avanzar aunque sea a pasito de hormiga, pero avanzar al fin y al cabo... de eso se trata.
Me alegro que no tengas "novedades" que contar más que esta gran hazaña de seguir existiendo cuando se nota, por como te leo, que no ha sido fácil llegar hasta donde estás.
Pero, ná... pa'lante (como decimos acá) y sigue avanzando... no importa si eres la más linda o la más popular... es como TÚ te sientas, y créeme que con sólo leerte uno se da cuenta lo inteligente que eres... así que camina segura, aunque sea de a poquito, pero avanza siempre...
(pa'lante siempre, pa'trá? ni pa coger impulso mi hermana!!!)

Paulilla dijo...

Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas;
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
(me encanta esta estrofa)

HACE N TIEMPO QUE NO ENCONTRABA A ALGUIEN QUE CONOCIERA ESTE POEMA!!! =)

No hay precio a la sensación de ser feliz por lo que a uno le tocó ser en esta vida... al final todos terminamos haciendo lo que juzgamos de otros, sin querer o proponiéndolo, pero igual lo hacemos y para eso no es necesario tener un rol o poder dentro de la sociedad.

Es un agrado pasear esta noche por mis blogs favoritos... I'm back!!

Te leo!
Un abrazo!

Soledad dijo...

Sombrita: me recordaste una frase de Sigmund Freud:

"He sido un hombre afortunado; en la vida nada me ha sido fácil."

Y tú puedes jactarte de tener esa fortuna.

=)

Creo que va de la mano con la felicidad. Pese a todos los tropiezos, hay que sentirse feliz con uno misma. Es la clave para el autoaprendizaje.

Y nosotros, tenemos muchos que aprender de mujeres como tú.

Besos,
Sole.

Juan Marcos dijo...

Interesantes impresiones de un tema tan profundo como lo es nuestra propia existencia...y de su trascendencia, más allá de la muerte física. Una mujer que reflexiona como tú ya posee poder, es claramente inteligente; sobre la popularidad, es efírema como la vida misma, talves necesaria cuando no tenemos certeza de quiénes somos, pero luego es sólo vanidad. Y si no has tenido éxito con los hombres antes (lo cual, permíteme dudar), quizás sea el momento de empezar a elegirlos tú, y asumir los anteriores como lecciones (experiencias) que la vida te ha dado para reconocer al que -sin duda alguna- debe estar también buscándote, y no precisamente para usarte sino para rendirse a tu sensibilidad y a tu encanto.

KIBM dijo...

para mí, este poema desde que lo leí, "lo hice mío" la sensación de "saciedad con lo vivido" es extraordinaria. ojalá mis días finalicen con ese gozo y tranquilidad que resurge del alma en paz.