jueves, 6 de octubre de 2005

Burn Out

No sé si habrán oído hablar del síndrome del Burn Out, o de Tomás, llamado así por el personaje de la novela "La insoportable levedad del ser"...
El Burn-out es un estado de agotamiento físico, emocional y mental, causado por el involucrarse en situaciones emocionalmente demandantes, durante un tiempo prolongado.
Generalmente afecta a las personas que trabajan en contacto directo con gente, otras personas a las que se necesita acoger, escuchar, atender, cuidar (enfermeras, rescatistas, profesores, médicos, etc.)
Afecta negativamente la resistencia del trabajador, haciéndolo más susceptible al desgaste por Empatía (Compassion Fatigue). Favorece la Silencing Response o Respuesta Silenciadora, que es la incapacidad para atender a las experiencias de los consultantes, que resultan abrumadoras. Gradualmente el cuadro se agrava en relación directa a la magnitud del problema, inicialmente los procesos de adaptación protegen al individuo, pero su repetición los agobia y a menudo los agota, generando sentimientos de frustración y conciencia de fracaso.

El proceso incluye:
1. Exposición gradual al desgaste laboral
2. Desgaste del idealismo
3. Falta de logros

Esto que acaban de leer, y que suena tremendamente teórico, pasa mucho y es un sentimiento espantoso. Me ha estado pasando estos últimos días. Y hoy fue el acabóse, cuando en el trabajo, a causa de un conflicto con mi jefa, viví aquello que nunca pensé llegaría a experimentar en mi ámbito laboral... LLORÉ. Sí, con lágrimas, hipo, mocos y todo lo demás.
Sucedió de esta forma.
A cargo de un proyecto extra en mi trabajo, llena de urgentes trámites hasta más allá de lo imaginable, corría (literalmente) por los pasillos intentando cumplir con mis obligaciones. Apareció entonces una de mis varias jefas (sí, esta institución tiene más estamentos que el ejército y la armada juntas). Me quiso mandar a hacer algo que en verdad no me correspondía. Me negué, amable, pero rotundamente. Sin embargo insistió tanto que igual partí. Cuando ya estaba con las manos en la masa, resignada a ser una sometida por el resto de mi vida, apareció con otro pobre esclavo y lo puso a hacer lo que yo estaba haciendo. Le dije que no era necesario, ya que yo me había hecho cargo...
Entonces, la vieja de mierda:
1. Me gritó
2. Me miró con cara de "qué se creerá este piojo resucitado insurrecto"
3. Me amenazó con acusarme a nuestro jefe máximo por haberle desobedecido (¿en qué parte de la oración, si yo estaba a todas luces cumpliendo con los designios de su majestad?)

Más que sorprendida, me di media vuelta y me fui a mi oficina. Llegué y me senté de espaldas a la puerta, trémula. Pronto, lágrimas de amargura, de frustración, de rabia, de agotamiento, de pena, vinieron a lavar mis ojos, mi cara. Estaba en eso cuando entró mi compañero Shy. Al verme, el medio hombronazo, saltó sobre mí, me abrazó y empezó a preguntarme, desesperado: "Qué te pasa, Sombra, qué te pasa"... después fue corriendo a buscar al menos a tres personas más, y revolvía todo buscando "un vaso de agua, está llorando, un vaso de agua..."
Dentro de mi pataleta, yo no podía dejar de notar lo cómico de la situación. Ahí tenía al rudo personaje, completamente descolocado, desesperado, tratando de solucionarme la vida.
Los demás me besuquearon, me dieron chocolate, Coca-Cola (me conocen very good) y se portaron conmigo como si fueran mis papás y yo una niñita de 5.
A la media hora ya estaba tranquila, aliviada, me reía nuevamente y la vieja bruja era sólo un mal recuerdo.

Varias cosas puedo concluir de esta situación...
- Muchas cosas podrán fallar en mi trabajo, pero el cariño, preocupación y cercanía que sentí hoy de parte de mis compañeros valen mil sinsabores con la bruja mala del Oeste
- El cansancio hace estragos y lleva a un estado de fragilidad realmente atemorizante
- Los hombres reaccionan frente a las lágrimas de una mujer cual perros frente a un temblor
- Pucha que relaja, libera y ayuda pegarse una buena llorada una vez a las quinientas (procure no tener hombres cerca, además mientras más corpulentos y grandes, es peor)
- Ya veremos quién ríe última y quién ríe mejor, señora. Porque lo que yo estaba haciendo me lo había encargado PERSONALMENTE aquel jefe máximo al cual usted pretende ir a acusarme.

Nos vemos... ¡¡si sobrevivo a lo que queda de esta semana!!

Pd: Este es el post más raro que he escrito en MI VIDA... será el burn out?

Pd2: Yo no quiero que me idealismo preciado se desgaste... cualquier cosa menos eso!

4 comentarios:

Eleu dijo...

dame altiro la dirección de esa vieja culiá que voy y le pego.
¡¡¡¡¡¿cómo es posible?!!!
a mi sombrita nadie me la trata mal. NADIE!!
te quiero mucho.
shaved bear hug,
PS si fueras un hombre tu ya sabis lo que estaría pasando en este preciso momento.

sombra_de_mi dijo...

Y para qué quiero ser hombre, si ya somos como Will & Grace, y pucha que lo pasamos bien?
Yo también te quiero mucho!!
Besos!!

pedro dijo...

Will y Grace?

Jajajaja...

Y donde chucha quepo?

El lechero?

Un vaso de agua, está llorando... me dio risa.

Como también sentirme tan perro en temblor.

Nada.

Estoy en medio de mi propio burn out.

Really.

Y aunque no me creas, escuchando Djavan mientras estudio con un amigo.

Derretidos y chatos

Peter Pan

Nicolás dijo...

Demonios... a mi me vino eso también...

algo escribí en Arbol & umbral.

Que desastre. Me dan ganas de compartirlo... supongo que igual que a ti que lo escribiste acá.

Quizás es algo en el clima.