jueves, 5 de enero de 2006

La nueva Sombra

Jugando el día de año nuevo con mis amigos, bastante pasaditos algunos en los grados de alcohol, decidimos que todos nosotros debíamos renacer este año. Es decir, convertirnos en versiones mejoradas de nosotros mismos y acercarnos de alguna manera a nuestras metas.
El Rafa decidió que este año sí que se ponía a pololear (nunca lo ha hecho, y nosotros siempre lo molestamos con que va a ser un solterón mañoso irremediable)
La María decretó que quería bajar de peso y ser más playera (no tengo idea a qué se habrá referido con más playera... ¿jugar más paletas? ¿comer más palmeras? ¿bañarse más? ¿bajar a la playa? ¿engrupirse al salvavidas?. En fin, es su propósito, ella lo entenderá...)
El Guatón hizo una lista eterna de larga y la quemó en la parilla, sin contarnos nada a los demás (por estar demasiado curados según él, para captar la seriedad y profundidad del minuto). Guatón amargo.
Yo, por mi parte, decreté que iba a ser más espontánea, y que al fin iban a conocer a la verdadera yo. (Risas de por medio... en vez de ser espontánea iba a ser aún más cara de raja, según ellos). Eso en realidad fue lo oficial. Pero en mi interior hice una lista tipo Guatón, que quedó más o menos así:

- Primero que nada, y siendo fiel a lo que anuncié a mis amigos, pretendo seriamente ser más espontánea y dejar de pensar todo el tiempo en el qué dirán, en las consecuencias de mis actos, tanta mariguanza para dejar de hacer cosas y después arrepentirme. Mejor arrepentirse de lo hecho, porque hecho está.

- Gastaré mi tiempo libre en cosas que realmente me gustan, y estaré con las personas que verdaderamente me interesan.

- Me voy a enamorar. Filo con los sufrimientos. No pain, no gain; dicen por ahí.

- Voy a terminar de reconciliarme definitivamente con mi familia. Eso incluye conversar con algunas personas con las cuales tengo hoy una buena convivencia, pero con las cuales quedan ciertos temas pendientes. Y estar más con mis papás, aunque me cueste entenderlos, aunque me lateen sus sermones, aunque me pase que siento que vivimos en dos planetas completamente distintos.

- Voy a viajar. Antes de que el año termine vuelvo a salir. Destino de esta vez: Rapa Nui.

- Me voy a vivir sola. O con ese muchacho que tengo mirado hace un tiempo, y que comparte mis sueños de un loft armado a nuestra pinta y quizás qué otras cosas de a dos...

- Cambio radical de look: kilos menos, pelo distinto, un par de ajustes en el vesturio. Debo decir que ya empecé por ahí, cortándome el pelo y haciéndome una chasquilla... no será el cambio más importante, pero era de todas maneras el más rápido de hacer, y de todas maneras, el primero que la gente iba a notar. New Shadow with new look...

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Lo mejor de esta lista es que está inconclusa. Porque no puedo, ni quiero, saber todavía todo lo que voy a hacer o lograr este año. Tampoco sé si es una lista útil, representativa, a la que le voy a ser fiel o que tenga alguna relevancia. Lo que sí me tiene contenta es mi nueva chasquilla y los efectos que causé con ella esta mañana en el metro...

3 comentarios:

Daydalaus dijo...

A mi el año nuevo me pasó como cualquier dia, sin expectativas no hay frustraciones ja ja ja.

PD: Si he ehcho Sudoku y me aburrí porque soy muy sistemático para hacerlos y no tiene gracia.

AnaMaría dijo...

Mira tú, ah. Parece que te tomas en serio esto de los años nuevos. Lo que es yo jamás lograré algo que haya planeado de antemano, es parte de mí el hecho de que, al decir algo en voz alta o escrirlo, mato inmediatamente sus posibilidades de realización. No sé por qué, yo lo adjudico a mi mala suerte intrínseca. Por eso cuando pido un deseo, pido exactamente lo contrario a lo que quiero. No se cumple ni lo bueno ni lo malo, pero es un comienzo.

Saludos!!!
AnaMaría.

luissifuentes dijo...

es útil y representativa...para empezar a cambiar primero debes saber qué y por dónde comenzar....vás por buen camino..saludos desde colombia